El Juzgado Federal, a cargo de Guillermo Molinari, recibió ayer una querella criminal contra las empresas tucumanas y catamarqueñas que vierten sus desechos en la cuenca Salí-Dulce en un nuevo recurso para combatir el flagelo de la contaminación del embalse de Río Hondo y por consiguiente del río Dulce.
Así lo informó el diputado provincial José Fares Ruiz, quien manifestó que la medida alcanza a empresas, incluidas las catamarqueñas, ya que “existe un perjuicio en los químicos que vuelca una minera, además de los ingenios azucareros, papeleras y curtiembres. Buscamos que la Justicia, con igualdad y libertad, nos ayude a frenar este poder desaprensivo que ejercen los empresarios”.
Por su parte, Rubén Mera detalló que “es una querella criminal, hacemos mención a la Ley de Residuos Peligrosos y también a los artículos constitucionales que hablan de la preservación del medio ambiente para todos los habitantes de la nación Argentina” y puntualizó que “hemos podido ver el desastre ecológico que provocan las industrias; esto ha generado que la gente se movilice y nosotros lo hacemos a través de la Justicia como hombres que somos de la democracia”.
Por último, el patrocinador legal, David Beltrán, explicó que “se busca sancionar, castigar a los responsables de esta contaminación; la gente comprometida con la contaminación es un abanico bastante amplio, es triste volver a cargar sobre lo mismo”.
Sostuvo además que “la contaminación es escandalosa porque vemos día a día cómo la gente que vive de la pesca queda sin su elemento de trabajo y pasa hambre; la cadena alimenticia se ha contaminado, los animales que beben en el lago transmiten sus enfermedades al ser humano, es una situación muy grave”. |