En el marco del Día Mundial de los Humedales a celebrarse hoy, organizaciones ambientales en Quintana Roo informaron que la Riviera Maya ha perdido más de 50% de sus manglares de 1976 a 2011.
De acuerdo con el Monitoreo del Manglar y los Arrecifes, efectuado en los municipios de Solidaridad y Tulum, en el tramo comprendido entre Punta Brava y la Caleta de Yalkú, la superficie de manglar pasó de 3 mil 294 hectáreas en 1976 a mil 569 hectáreas en 2011.
El informe fue presentado por las organizaciones Amigos de Sian Ka’an (ASK), Centro Ecológico Akumal (CEA), Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) y el Fondo Mundial para la Naturaleza-México (WWF, por sus siglas en inglés).
Cifras de la Comisión Nacional del Uso y Conocimiento para la Biodiversidad (Conabio) señalan que México es el país número cinco en superficie de manglar y Quintana Roo (con 16%), el segundo en cobertura de manglares dentro del territorio, después de Campeche (25%).
En el caso de los arrecifes, el estudio revela la pérdida de 50% de cobertura de coral vivo, así como la presencia de otros indicadores críticos que se suman a los impactos a las selvas, dunas costeras y acuíferos subterráneos, dijeron Gonzalo Merediz, de ASK; Paul Sánchez Navarro, del CEA; Alejandra Serrano, del Cemda, y Vicente Ferreira, del WWF.
En conferencia de prensa, los activistas manifestaron que desconocen las causas directas de la pérdida del recurso, pero entre los elementos que han incidido en ello citaron los cambios de uso del suelo, el desarrollo turístico, los desastres naturales —los huracanes— y la contaminación del agua.
Los ecologistas señalaron que el daño a los dos ecosistemas (manglares y arrecifes) genera impactos ambientales, económicos, turísticos y de seguridad de la población.
Explicaron que ambientalmente con la pérdida de manglares se pierden los arrecifes y se destruye el filtro que representan para evitar la contaminación de los mares; con la muerte de corales se altera, además de la cadena alimenticia de grandes cantidades de peces, la producción de arena de las playas. “Sin manglares y arrecifes se acaba la protección natural contra tormentas y huracanes que poseen las costas y los daños a la infraestructura son mayores”. |